Tratamientos

Casi todas las consultas empiezan con la misma pregunta, aunque tarde un rato en aparecer: ¿me tengo que operar? La respuesta honesta es que la mayoría de las veces no. Buena parte de lo que veo en el consultorio se resuelve sin quirófano. Y de lo que sí necesita cirugía, casi todo se hace en el día y se vuelve a casa a la tarde.

Esta página es para que llegues a la consulta sabiendo qué opciones existen, qué resuelve cada una y, sobre todo, cómo se decide.

Lo primero: la mayoría se resuelve sin cirugía

Antes de hablar de quirófano hay un tramo que se saltea seguido y que a mucha gente le alcanza:

  • Hemorroides que sangran o molestan de a ratos. Corregir el tránsito es el tratamiento, no el acompañamiento: fibra, agua, no pujar y no quedarse sentado en el inodoro con el celular. Se suman baños de asiento y tratamiento local por tiempo limitado. Los grados más bajos mejoran así en la mayoría de los casos. Si además tomás laxantes, revisá cuáles son seguros a largo plazo.
  • Fisura anal. La mayoría cicatriza sin cirugía, con pomadas que relajan el esfínter, baños de asiento y materia fecal blanda. Necesita semanas de constancia, no días: abandonar a la semana es la causa más frecuente de que «no funcione».
  • Picazón. Casi siempre mejora corrigiendo la higiene, que suele ser de más y no de menos.
  • Pérdida de materia fecal. Lo primero es darle forma a la materia fecal, armar una rutina para ir al baño y rehabilitar el piso pélvico con un kinesiólogo. Muchas personas mejoran mucho solo con eso; en casos seleccionados que no responden, hay opciones más específicas. Ver la guía práctica o el detalle de causas y tratamiento.
Nada de esto se ve bien en un video ni se vende fácil. Pero es lo que le sirve a la mayoría de las personas que se sientan enfrente mío, y por eso va primero.

Procedimientos para hemorroides

Cuando el tratamiento médico bien hecho no alcanza, hay opciones intermedias antes de una cirugía grande:

  • Ligadura elástica. Se coloca una banda en la base del paquete hemorroidal para que se retraiga. Sirve sobre todo en grados bajos e intermedios y suele necesitar más de una sesión.
  • Hemorroidopexia. Reposiciona el tejido en lugar de extirparlo. Duele menos que una hemorroidectomía clásica y tiene indicaciones precisas.
  • Hemorroidectomía. La cirugía de resección, que sigue siendo la mejor opción en los grados avanzados y en algunos casos con trombosis o sangrado a repetición.

Una diferencia con lo que vas a leer en otros lados. Yo estos procedimientos los hago en quirófano, con anestesia, en modalidad ambulatoria. No en el consultorio. Técnicamente se pueden hacer sentado en una camilla, es cierto; pero la tolerancia al dolor cambia mucho de una persona a otra, una banda mal puesta duele bastante y puede sangrar, y con anestesia el procedimiento sale mejor. Prefiero eso a que salgas caminando rápido de un consultorio.

Cirugía ambulatoria: operarse y volver a casa el mismo día

La cirugía hemorroidal ambulatoria permite resolver el problema sin internación prolongada. Se hace con sedación controlada y anestesia local, lo que reduce el impacto anestésico y acelera la recuperación. Entrás a la mañana y volvés a tu casa el mismo día.

Qué esperar:

  • Las primeras 48 a 72 horas son las más molestas, sobre todo al evacuar. Se manejan con analgesia pautada, baños de asiento y materia fecal blanda: el objetivo es que no tengas que hacer fuerza.
  • Es normal ver algo de sangre al ir de cuerpo durante los primeros días.
  • La vuelta al trabajo depende de la técnica y de lo que hagas: en tareas de escritorio suele ser cuestión de días; con esfuerzo físico, más.
  • El control posterior no es un trámite. Es donde se detecta a tiempo lo que se puede complicar.

¿Cuándo la cirugía es realmente la única opción?

Hay situaciones donde no hay mucho para discutir:

  • Absceso anal. Se drena. Los antibióticos solos no lo resuelven y demorar el drenaje empeora las cosas.
  • Fístula. No cierra sola.
  • Trombosis hemorroidal muy dolorosa, dentro de las primeras 72 horas.
  • Hemorroides de grado avanzado o con sangrado que se repite y ya afecta la vida diaria.
  • Fisura crónica que no cerró después de un tratamiento médico completo y bien hecho.

Y hay situaciones donde una indicación quirúrgica apurada merece una pregunta: un sangrado que todavía no se estudió, molestias ocasionales que nunca tuvieron tratamiento médico, o un diagnóstico hecho sin examinarte.

Las preguntas que conviene hacer antes de aceptar una cirugía

  • ¿Qué pasa si no me opero ahora?
  • ¿Probamos primero tratamiento médico? ¿Por cuánto tiempo y con qué?
  • ¿Quién me va a operar: usted mismo o alguien que todavía no conozco?
  • ¿Qué complicaciones tiene esta operación y cada cuánto aparecen?
  • ¿Cómo es la recuperación real, no la del folleto?

Son preguntas cómodas de responder cuando la indicación es clara. Si generan incomodidad, eso ya te dice algo.

Qué esperar del láser y de las técnicas nuevas

El láser es una fuente de energía, no una técnica mágica. En casos seleccionados puede significar menos dolor después de la operación, y eso no es poco. Pero la evidencia disponible es despareja y con seguimientos cortos, así que conviene tomar con pinzas cualquier promesa de «una sesión y listo, sin dolor y sin reposo».

Lo que decide el resultado no es el aparato: es que la indicación sea la correcta y que quien lo haga sepa cuándo no usarlo. Lo desarrollé entero, con la evidencia y lo que cuesta, en láser para hemorroides: qué resuelve y qué no.

Cómo trabajo, y qué no hago yo

Prefiero decirlo antes y no que te enteres el día de la cirugía:

  • Las cirugías orificiales —hemorroides, fisura, fístula, absceso, quiste pilonidal— las hago yo.
  • Las cirugías colorrectales mayores las realizamos en equipo, junto con cirujanos que se dedican solamente a procedimientos quirúrgicos de la especialidad.
  • La colonoscopía no la hago yo: la indico cuando corresponde, te derivo al centro adecuado e interpreto el resultado con vos para decidir el paso siguiente.

El paso siguiente

¿No querés esperar un turno? Contame tu caso por la consulta virtual: en menos de 24 horas te respondo por escrito y coordinamos la consulta presencial.

No es para urgencias: si tenés dolor intenso, sangrado abundante o fiebre, no esperes la respuesta y andá a una guardia.

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Si querés leer sobre el síntoma que te trajo: hemorroides, sangre al ir de cuerpo, dolor al defecar, bulto en el ano o picazón.

Fuente: Hawkins AT, Davis BR, Bhama AR, Fang SH, Dawes AJ, Feingold DL, Lightner AL, Paquette IM. The American Society of Colon and Rectal Surgeons Clinical Practice Guidelines for the Management of Hemorrhoids. Diseases of the Colon & Rectum. 2024;67:614-623.

Esta página es informativa y no reemplaza una consulta médica: no permite un diagnóstico ni la indicación de un tratamiento.