Las hemorroides son el motivo de consulta más frecuente en proctología y también uno de los que más se demoran: mucha gente convive meses con sangrado, dolor o picazón antes de animarse a consultar. En esta página te explico qué son, cómo se clasifican, qué tratamientos existen hoy y en qué casos conviene no esperar. Al final vas a encontrar dónde atiendo en Mendoza y cómo pedir un turno.
¿Qué son las hemorroides?
Las hemorroides son estructuras vasculares normales, presentes en todas las personas, que forman parte del mecanismo de continencia anal. El término «hemorroides» se usa habitualmente para describir la enfermedad hemorroidal, es decir, cuando estas estructuras se inflaman, dilatan o prolapsan y generan síntomas como dolor, picazón, ardor o sangrado. Es uno de los motivos de consulta más frecuentes en coloproctología: se estima que una gran parte de la población adulta las presenta en algún momento de su vida, aunque muchas personas retrasan la consulta por vergüenza o desconocimiento.
Causas y factores de riesgo
El estreñimiento crónico y el esfuerzo excesivo al evacuar son las causas más comunes, ya que aumentan la presión sobre las venas del recto y el ano. Otros factores que favorecen su aparición incluyen el embarazo y el parto, la obesidad, permanecer sentado o de pie durante períodos prolongados, una dieta baja en fibra, el sedentarismo, el envejecimiento y los antecedentes familiares de enfermedad hemorroidal.
Síntomas más frecuentes, de mayor a menor frecuencia
No todas las hemorroides duelen ni sangran igual. Estos son los síntomas más habituales, de mayor a menor frecuencia; el sangrado rectal, aunque casi siempre se debe a hemorroides, siempre debe ser evaluado por un especialista para descartar otras causas, incluidas las de origen tumoral.
- Sangrado al ir al baño. Es el síntoma más frecuente de la enfermedad hemorroidal: en los estudios, hasta un 29% de las personas con hemorroides sintomáticas presenta sangrado rectal. Es sangre roja brillante, que suele notarse al limpiarse o como gotas en el inodoro. Aunque suele ser leve, todo sangrado al ir de cuerpo merece atención, sobre todo si se repite o aumenta.
- Picazón o irritación anal. La zona puede sentirse irritada, húmeda o incómoda, sobre todo cuando hay pequeñas pérdidas de mucosidad. La picazón en el ano suele mejorar con higiene suave y el tratamiento adecuado.
- Sensación de bulto o peso en el ano. Es la sensación de que «algo quedó afuera» después de evacuar, cuando una hemorroide interna se prolapsa. A veces vuelve sola a su lugar y otras veces hay que ayudarla suavemente; en bulto o bolita en el ano explico cada variante.
- Molestia al evacuar o al estar sentado mucho tiempo. Es presión, ardor o incomodidad —no un dolor fuerte— que empeora con el esfuerzo o al permanecer sentado. Muchas veces es el síntoma que termina llevando a la consulta cuando se vuelve persistente (ver dolor al defecar).
- Dolor intenso por una trombosis. El dolor fuerte no es típico de las hemorroides internas simples: casi siempre se debe a una trombosis hemorroidal, que explico en detalle más abajo.
- Inflamación marcada o cambio de color (hemorroide estrangulada). Cuando una hemorroide prolapsada queda atrapada afuera y no puede reintroducirse, la zona puede verse congestiva, de color rojo oscuro o violácea, con la superficie friable —sangra fácil al contacto—. Es un cuadro que necesita evaluación el mismo día.
Fuente: Shirvani AE, Pakdaman K, Maleki Z, et al. Worldwide prevalence of haemorrhoids: a systematic review and meta-analysis. Annals of Medicine. 2025;58(1):2606433 — Vergara Torrente JA, Huerta LA, Sanchez CF, Valdez P, Esparza González A, Muñoz Maldonado G. Benign lesions prolapsing through the anus: a differential diagnostic algorithm and evidence-based surgical management. Frontiers in Surgery. 2026;13:1825956.
Cuándo consultar
No hace falta esperar a que sea una urgencia para pedir una evaluación. Conviene consultar si:
- El sangrado se repite, aumenta o te preocupa.
- Notás un bulto que no vuelve solo a su lugar, o que aparece de golpe y duele mucho.
- La zona cambia de color o se inflama de forma marcada.
- Los síntomas no coinciden con lo típico de las hemorroides —por ejemplo, dolor sin bulto visible o cambios sostenidos del ritmo evacuatorio.
Un cuadro que no encaja con lo esperable para hemorroides es, en sí mismo, un motivo para descartar otra causa. Consultar a tiempo evita complicaciones y permite confirmar el diagnóstico.
Cuándo una hemorroide es una urgencia
Hay una situación que no admite espera: la trombosis hemorroidal. Aparece de un momento para el otro, casi siempre como un bulto duro, muy doloroso y de color violáceo en el borde del ano. El dolor es intenso desde el primer día y suele ser máximo entre las 48 y 72 horas. Cuando se consulta temprano, dentro de ese plazo, muchas veces puede resolverse con un procedimiento simple en consultorio, con anestesia local y alivio prácticamente inmediato. Pasados esos días, en general conviene el tratamiento médico y esperar a que el coágulo se reabsorba solo, lo que implica más tiempo de molestia. Por eso, ante un bulto anal que apareció de golpe y duele mucho, lo mejor es consultar cuanto antes.
Grados de hemorroides
Las hemorroides internas se clasifican en cuatro grados según su tamaño y grado de prolapso: Grado I (no prolapsan), Grado II (prolapsan con el esfuerzo pero se reintroducen solas), Grado III (prolapsan y requieren reintroducción manual) y Grado IV (prolapso permanente, no reductible). Esta clasificación orienta la elección del tratamiento más adecuado para cada paciente.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante una consulta con examen proctológico completo, que incluye inspección de la región anal, tacto rectal y, en muchos casos, anoscopía para visualizar el canal anal. En pacientes con sangrado rectal, cambios del hábito evacuatorio o factores de riesgo para cáncer colorrectal, puede indicarse además una videocolonoscopía para descartar otras patologías del colon y el recto. Nunca hay que asumir que un sangrado anal se debe únicamente a hemorroides sin haber sido evaluado antes por un especialista.
Opciones de tratamiento
En los grados iniciales, el tratamiento suele ser conservador: aumento de la ingesta de fibra y agua, cambios en los hábitos evacuatorios, cremas o supositorios para aliviar los síntomas, y baños de asiento. Cuando estas medidas no alcanzan, existen procedimientos mínimamente invasivos —ligadura con bandas elásticas, escleroterapia, fotocoagulación infrarroja— que en muchos centros se realizan directamente en el consultorio. Mi criterio es otro: los hago en quirófano, con anestesia y en modalidad de cirugía ambulatoria. La razón es simple: la zona anal es muy sensible, y una banda mal colocada o un sangrado posterior son problemas evitables. Con anestesia el procedimiento es indoloro, lo puedo hacer con precisión, y el alta es el mismo día. En los casos más avanzados (grados III y IV) o cuando fracasan los tratamientos previos, la cirugía —hemorroidectomía convencional o técnicas como la desarterialización hemorroidal guiada por Doppler (THD)— ofrece muy buenos resultados, con protocolos de recuperación cada vez más rápidos.
La cirugía de hemorroides hoy: ambulatoria y con alta el mismo día
Cuando la cirugía es necesaria, la mayoría de los casos se resuelve de forma ambulatoria: sedación controlada con anestesia local, unas horas de observación y alta el mismo día para continuar la recuperación en casa, con indicaciones simples y seguimiento programado. Podés leer cómo es el procedimiento paso a paso en la página de tratamientos. Y algo importante: la decisión de operar no se toma solo por el grado, sino por cuánto te están afectando los síntomas en el día a día y por cómo respondiste a los tratamientos previos.
Prevención
Mantener una dieta rica en fibra, hidratarse adecuadamente, evitar el esfuerzo excesivo al defecar, no postergar la necesidad de ir al baño y llevar una vida físicamente activa son las principales medidas para prevenir la aparición o la reaparición de hemorroides.
Mitos frecuentes sobre las hemorroides
Existen varias creencias erróneas alrededor de esta patología. No es cierto que las hemorroides sean exclusivas de personas mayores: pueden aparecer a cualquier edad, incluso en adultos jóvenes con estreñimiento crónico o que pasan muchas horas sentados. Tampoco es cierto que la cirugía sea siempre extremadamente dolorosa: hoy existen técnicas mínimamente invasivas y protocolos de manejo del dolor que permiten una recuperación mucho más rápida y confortable que en el pasado. Las comidas picantes o el alcohol pueden irritar los síntomas en algunas personas, pero no son la causa de la enfermedad hemorroidal. Sobre el láser, que hoy se publicita mucho, lo escribí aparte: láser para hemorroides: qué resuelve y qué no. Y aunque muchas veces el sangrado se debe a hemorroides, no hay que asumirlo sin consultar: todo sangrado anal merece ser evaluado por un proctologo para descartar otras causas.
¿Dónde consultar por hemorroides en Mendoza?
Soy médico cirujano especialista en Cirugía General y en Coloproctología, y atiendo en siete consultorios distribuidos en el Gran Mendoza y alrededores, para que no tengas que cruzar la provincia por una consulta proctológica:
- Ciudad de Mendoza — Terradonna Clínica, Rondeau 118. Lunes de 16:15 a 17:30.
- Godoy Cruz — Centro Médico Palmares, Panamericana 2650. Viernes de 17:15 a 20:30.
- Maipú — Centro Médico Alto Maipú, Rivadavia 1151. Martes y jueves de 14:00 a 15:30.
- Guaymallén (Villa Nueva) — Centro Médico La Barraca, Las Cañas 1808. Miércoles de 15:00 a 16:30.
- Luján de Cuyo — CEPA Diagnóstico Médico Integral, Constitución 46. Sábados cada 15 días, de 10:00 a 11:30.
- Corralitos, Guaymallén — Los Corralitos Centro Médico, Severo del Castillo 5098. Un sábado al mes, de 8:30 a 10:30.
- Lavalle (Tulumaya) — Instituto Médico Las Cumbres, Polonio Montenegro 99. Un sábado al mes, de 11:00 a 13:00.
Los horarios actualizados y el turno online de cada centro están en Canales de Atención. Si vivís lejos del Gran Mendoza o querés una orientación antes de viajar, también podés hacer una consulta virtual inicial.
Preguntas frecuentes sobre hemorroides
¿Las hemorroides se curan solas?
Los brotes leves suelen ceder en pocos días con medidas simples, sobre todo si se corrige el estreñimiento. Lo que no desaparece solo es la causa: si el esfuerzo evacuatorio sigue, los episodios vuelven, y con el tiempo el prolapso tiende a progresar de grado.
¿Toda hemorroide se opera?
No. La gran mayoría se maneja sin cirugía. Se opera cuando los síntomas persisten pese al tratamiento médico, cuando hay prolapso importante o sangrado que afecta la calidad de vida.
¿Si sangro, seguro son hemorroides?
No necesariamente, y esa es la razón más importante para consultar. Fisuras, pólipos, enfermedad inflamatoria y tumores del recto también sangran. Un examen proctológico define el origen en la misma consulta.
¿La cirugía de hemorroides duele tanto como dicen?
Es la pregunta que más escucho. La fama viene de técnicas y esquemas analgésicos de hace décadas. Hoy, con cirugía ambulatoria, anestesia local con sedación y un plan de analgesia bien indicado, el posoperatorio es bastante más llevadero de lo que la gente imagina.
¿Cuánto tiempo de reposo necesito?
Depende de la técnica y del trabajo de cada persona, pero en la cirugía ambulatoria el alta es el mismo día y la vuelta a la actividad habitual suele ser progresiva en los días siguientes, con pautas claras de higiene, dieta y control.
¿Cuál es la mejor pastilla para hemorroides?
No hay una respuesta general: cada caso necesita evaluarse antes de indicar cualquier tratamiento, incluso uno de venta libre. Automedicarte puede aliviar el síntoma por un rato, pero no reemplaza el diagnóstico ni corrige la causa. Lo más seguro es que un proctologo confirme primero que el sangrado o la molestia son por hemorroides, y recién ahí te indique qué corresponde en tu caso.
¿No querés esperar un turno? Contame tu caso por la consulta virtual: en menos de 24 horas te respondo por escrito y coordinamos la consulta presencial. No es para urgencias: si tenés dolor intenso, sangrado abundante o fiebre, no esperes la respuesta y andá a una guardia.
Si tenés síntomas compatibles con hemorroides, consultá los canales de atención y pedí un turno. Un diagnóstico certero descarta otras causas y evita tratamientos que no van al problema de fondo.
Si querés saber más sobre la especialidad y cómo es la consulta, mirá la página de proctologo en Mendoza.
