Aparecen como pequeños bultitos blandos, de color piel o rosados, en el borde del ano o dentro del canal. A veces son uno solo y otras se juntan como una pequeña coliflor. Pueden picar, sangrar un poco al limpiarse o no dar ningún síntoma. Si los notás, probablemente sean condilomas anales, también llamados verrugas anogenitales.
Son muy frecuentes y no son motivo de vergüenza: se deben a un virus (el HPV), que es la infección de transmisión sexual más común del mundo. Lo importante es que se evalúen bien, porque se pueden confundir con otras lesiones.
Qué son y por qué aparecen
Los condilomas son lesiones benignas de la piel y la mucosa causadas por el virus del papiloma humano (HPV). Los tipos 6 y 11 explican más del 95 % de los casos, y no son los tipos de mayor riesgo oncológico, aunque a veces coexisten con ellos. El contagio ocurre por contacto de piel con piel durante las relaciones sexuales, y las verrugas pueden tardar semanas o meses en aparecer, por eso es difícil saber de quién ni cuándo.
Cómo se reconocen
- Bultitos blandos, aislados o agrupados, en el borde del ano o en la piel de alrededor.
- Picazón o molestia en la zona (ver picazón anal).
- Sangrado leve al limpiarse.
- A veces se sienten como un bulto sin dolor (ver bulto o bolita en el ano).
Pero no todo bultito del ano es un condiloma. Hay lesiones que se parecen y requieren otro manejo, por eso conviene que las vea un especialista antes de decidir qué hacer, sobre todo si son muchas, crecen rápido, sangran o están dentro del canal.
Por qué vuelven
La mayor dificultad de los condilomas es que tienen una tasa alta de recurrencia después del tratamiento: el virus puede seguir presente en la piel de alrededor aunque la lesión visible desaparezca. Por eso es normal que se necesiten controles y, a veces, más de una intervención. No significa que algo se hizo mal.
El tratamiento depende de cada paciente
No existe una única indicación. Las recomendaciones internacionales más recientes revisaron más de 200 estudios y proponen un orden de tratamientos que cambia según el sitio de las lesiones (la zona anal tiene su propia estrategia), el embarazo y la inmunidad de cada persona, y reconocen que hoy se combinan distintas opciones con frecuencia. La calidad de los estudios es muy variable.
Por eso la decisión se toma en la consulta, caso por caso: cuántas lesiones hay, dónde están, si hay un cuadro asociado, qué antecedentes tiene el paciente y qué espera del tratamiento.
Y la vacuna
La vacuna contra el HPV previene la infección por los tipos 6 y 11, que causan casi todos los condilomas, y por eso es la mejor forma de evitarlos. En Argentina está en el Calendario Nacional a los 11 años. Una vez que ya hubo verrugas, en cambio, los datos disponibles no muestran que vacunarse reduzca la recurrencia, aunque son pocos los ensayos y hacen falta más. Más información sobre el vínculo entre HPV y ano en enfermedades comunes del colon, recto y ano.
Dónde consultar en Mendoza
Atiendo en consultorios de Mendoza, con la dirección y los horarios actualizados en la página de canales de atención. Si notaste bultitos en el ano o la piel de alrededor, es un buen momento para consultar y confirmar de qué se trata.
Dónde atiendo y cómo pedir turnoCómo son los tratamientos
Para leer sobre temas relacionados: picazón anal, bulto o bolita en el ano, sangrado anal o la biblioteca del paciente.
Fuentes: Boyer M, Joly E, Diallo K, Hantz S, Fouéré S, Bertolotti A. 2024 recommendations for the therapeutic management of anogenital warts. Ann Dermatol Venereol. 2026;153(3):103510. · Gilson R, Nugent D, Werner RN, Ballesteros J, Ross J. 2019 IUSTI-Europe guideline for the management of anogenital warts. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2020;34(8):1644-1653. · Husein-ElAhmed H. Could the human papillomavirus vaccine prevent recurrence of ano-genital warts?: a systematic review and meta-analysis. Int J STD AIDS. 2020;31(7):606-612.
Esta página es informativa y no reemplaza una consulta médica: no permite un diagnóstico ni la indicación de un tratamiento.
