Empieza casi siempre igual: un dolor al lado del ano que en pocas horas se vuelve constante, no afloja acostado ni parado, y que hace imposible sentarse derecho. Muchos lo cuentan como «me salió un bulto duro y caliente», y algunos ya tienen fiebre cuando llegan.
Eso, en la mayoría de los casos, es un absceso anal. Y es una de las pocas cosas en coloproctología que no conviene esperar.
Qué es y por qué apareció
Un absceso anal es una infección que forma una colección de pus al costado del ano. La explicación más aceptada es que se obstruye una de las pequeñas glándulas que hay en el canal anal y después se infecta. La diarrea, la constipación y las pequeñas heridas de la zona pueden favorecerlo.
Conviene decirlo, porque casi todos lo preguntan: no aparece por falta de higiene ni por algo que hiciste mal. Le pasa a gente sana, joven, que se cuida.
Cómo se reconoce
- Dolor fuerte, constante y de comienzo brusco —en horas, no en semanas—, que no depende de ir de cuerpo.
- Hinchazón y calor en la zona, a veces con la piel enrojecida.
- Un bulto duro y muy sensible al tacto.
- Dificultad para sentarse o para encontrar una posición cómoda.
- A veces fiebre, escalofríos o malestar general.
El tratamiento es drenarlo
Esto es lo más importante de toda la página: un absceso no se resuelve solo y no se cura con antibióticos solos. Necesita drenaje. Los antibióticos pueden acompañar en algunos casos, pero no reemplazan el procedimiento.
El drenaje es rápido y seguro, y el alivio del dolor es casi inmediato. Demorarlo, en cambio, hace que la infección avance y que todo sea más complicado y más doloroso.
Es una cirugía orificial, así que es de las que hago yo.
¿Se puede transformar en una fístula?
Es la pregunta que casi todos hacen después del drenaje, y la respuesta honesta es que sí, puede pasar.
Una fístula es un pequeño túnel que queda comunicando el interior del ano con la piel, cuando la infección no se resuelve del todo. En un estudio poblacional de gran tamaño, alrededor de 1 de cada 5 pacientes desarrolló una fístula durante el seguimiento; las distintas series de la literatura describen cifras que van del 15 % al 50 %. Fue más frecuente en hombres, en personas jóvenes y en quienes tienen enfermedad inflamatoria intestinal.
Tampoco esto es culpa de nadie: es una de las evoluciones posibles del absceso. Y tiene tratamiento.
Qué esperar después
- La mayoría mejora rápido y el dolor cede en los primeros días.
- Es normal que la herida siga drenando un tiempo. Se cura de adentro hacia afuera, así que no cierra de un día para el otro.
- Los baños de asiento y mantener la materia fecal blanda ayudan bastante.
- El control posterior no es un trámite: el riesgo de fístula se concentra sobre todo en los primeros años, y es ahí donde se detecta a tiempo.
- Si más adelante aparece un puntito que supura o que molesta cada tanto, hay que evaluarlo. No es un fracaso, es algo que se resuelve.
Dónde consultar en Mendoza
Atiendo en siete consultorios de Mendoza, entre Godoy Cruz, Guaymallén, Maipú y alrededores, además del Hospital Regional Diego Paroissien. Si ya te drenaron en una guardia y querés el seguimiento —que es cuando se define si quedó una fístula—, ese control lo podemos coordinar.
Dónde atiendo y cómo pedir turnoCómo son los tratamientos
Para leer sobre temas relacionados: bulto o bolita en el ano, dolor al defecar, enfermedades comunes del colon, recto y ano o la biblioteca del paciente.
Fuente: Sanchez-Haro E, Vela E, Cleries M, Vela S, Tapiolas I, Troya J, Julian JF, Parés D. Clinical characterization of patients with anal fistula during follow-up of anorectal abscess: a large population-based study. Techniques in Coloproctology. 2023;27(10):897-907.
Esta página es informativa y no reemplaza una consulta médica: no permite un diagnóstico ni la indicación de un tratamiento.
